Al igual que la mayoría de los procedimientos estéticos faciales, la blefaroplastia se realiza de forma ambulatoria. Esto significa que puede irse a su casa el mismo día de la cirugía. El hecho de no tener que permanecer en el hospital es una gran ventaja de este procedimiento, ya que puede recuperarse en un entorno familiar y va a eliminar el riesgo de una infección adquirida en el hospital. Su cirujano lo verá en la oficina al día siguiente. Si tiene alguna pregunta mientras se recupera, puede comunicarse con su cirujano por teléfono o correo electrónico.