La gran mayoría de los procedimientos quirúrgicos se realizan de manera ambulatoria; es decir, podrás recuperarte en tu casa el mismo día de la operación, sin requerir hospitalización. Es importante que traigas un acompañante el día de tu cirugía para que te lleve a casa.

Nosotros utilizamos anestesia local más sedación en casi todas nuestras cirugías; en algunos casos, podemos hacer tu procedimiento sin sedación (por ejemplo, lifting de párpados superiores). Los beneficios de este tipo de anestesia con sedación incluyen: mayor seguridad, menos dolor y una recuperación más rápida. Además, evitamos los riesgos que acompañan todo procedimiento que se realiza bajo anestesia general.

Es normal que sientas un poco de dolor después de la cirugía; sin embargo, la mayoría de nuestros pacientes lo que refieren es “malestar”, más que un verdadero dolor. Este malestar puede tardar hasta una semana, pero puede prolongarse en función del tipo de procedimiento que realizamos. Típicamente, la zona operada amanece hinchada y con morete. La hinchazón suele disminuir después de la primera semana. Con respecto al moreteo, la duración del mismo va a depender de muchos factores: edad, tipo de piel, tendencia al sangrado y medicamentos que estés tomando.